Del dicho al hecho...

La comunicación es la base de nuestras interrelaciones. Aprendemos un número enorme de palabras durante los primeros años de vida y ¿después qué? Y después parece que la vida nos reta a seguir un camino de aprendizaje sin n.

Nuestra biología está diseñada y programada minuto a minuto para -entre otras cosas- comunicarnos con otros. El cerebro regula directamente el lenguaje y la comunicación. Áreas especializadas como el Área de Broca, Wernike y la circunvalación angular se vinculan al aprendizaje asociativo y hábitos -entre otros- Debido a estas áreas cerebrales funcionales, podemos combinar fonemas para crear palabras y oraciones, dar significado, procesar sonidos, evocar conceptos, interpretar gestos. Estás áreas juegan un rol fundamental en la comunicación verbal y gestual, además de la evolución del lenguaje.

Una persona sana está capacitada para comunicarse al 100% y sin embargo, nuestra comunicación tiene grandes oportunidades de mejora en muchas ocasiones. La biología nos provee de mecanismos maravillosos y sin embargo no son suficientes. Así es que la intervención personal se hace inminente y necesaria.

Tantos cursos, seminarios, prácticas de desarrollo, coaching y un sinfín de inversiones que realizamos personas y empresas para comunicarnos mejor, demuestran que la comunicación es tan fundamental que en ocasiones nos puede elevar o hundir. Relaciones, posiciones y oportunidades que se abren o concluyen debido a nuestra buena o mala comunicación.

Nuestras experiencias y memorias son tan fundamentales que determinan nuestra comunicación con nosotros mismos y con los otros. Así es que palabras, pensamientos y creencias se entrelazan en un proceso constante, al que se agregan las emociones. Todo esto influye en nuestra forma de comunicarnos e interrelacionarnos con nosotros mismos y con otros.

Comunicarnos en forma asertiva se convierte en un objetivo, desde una perspectiva de desarrollo. La comunicación asertiva es aquella en la que reconocemos nuestros intereses, ideas, emociones, pensamientos, sentimientos, necesidades, y podemos expresarlos en forma clara, segura y cuidada para uno mismo y los demás. Implica ser respetuoso con uno mismo y con los demás, por lo tanto, no existe cabida para ubicarte por encima o debajo de otros y podes valorarte y valorar.

Una comunicación asertiva permite expresarte con confianza tanto las ideas compartidas como las que no. La congruencia entre la comunicación verbal y no verbal es evidente y la empatía está activa. ¿Sabías que cuando tu mensaje no es sincero, el cerebro del receptor lo capta, aunque la persona no lo reciba en forma consciente? Esta es la base de sensaciones inexplicables, ese mensaje de “no es del todo confiable” que nos producen personas o situaciones.

Tips:

- Cuando expongas, habla en primera persona y no busques aliados reales o imaginarios para avalarte -esta es la mayor muestra de debilidad de tu mensaje o tu poca convicción-.

- Dejá espacio al otro para que se exprese.
- Preguntá para aclarar lo que no te haya quedado claro.

- Pedí la información que esté omitida. Tendemos a llenar los espacios vacíos con nuestras interpretaciones, las que a veces no son correctas.

- Tené claro el para qué de tu mensaje

- Que tu mensaje sea sincero y honesto. No caigas en el dicho que aplica a la incongruencia, ¡decíselo a tu cara!

- Aclará tus sentimientos para comunicarlos desde vos mismo. Es una garantía que irán a tu favor y no en tu contra al reaccionar en forma impulsiva o proyectar lo que es tuyo en el otro.

- Aclará tus necesidades para accionar y satisfacerlas.

- Pedí lo que quieras o necesites en forma directa y como pregunta. No esperes que la otra persona mágicamente adivine y así, te vas a evitar muchas frustraciones.

- Cuando pidas, decí lo que querés en lugar de lo que no querés.

- Dejá la manipulación de lado, aunque al principio te parezca que da resultados, es un boomerang que más tarde o más temprano te vuelve.

- Sé especíco en tus opiniones, da ejemplos claros y concretos acerca de tu mensaje.

- Escuchá mucho y cada vez más.

- Observá sin interpretar ni juzgar.

- Tené en cuenta que la comunicación verbal se compone de palabras y se espera que sean adecuadas.

En la comunicación no verbal se incluye la postura, los gestos, las miradas, el tono de voz, la velocidad del hablaY, la congruencia entre el mensaje verbal y no verbal es determinante.

Una comunicación asertiva te permitirá aumentar tu autoconfianza, tu autoestima, y generar relaciones emocionales positivas. Comunicarnos es un arte que evidencia al artista y se perfecciona en la práctica.